martes, 3 de marzo de 2015

ÍNDICE GENERAL

Antes que todo, sólo quiero enviar un mensaje al Doctor Hamer: ¡MUCHAS GRACIAS !

viernes, 24 de enero de 2014

Le Perí - la despedida


De un tiempo para acá, aquella emplumada y sutil existencia de extraordinario valor y dulzura, presentó síntomas de padecer de algún conflicto biológico que mi intuición interpretó como la consecuencia de habitar en un territorio equivocado. Pensando en eso, comencé una campaña por crear un nuevo hábitat al periquín.

Las ocupaciones y falta de tiempo me llevaron a postergar el proyecto y ejecutarlo en tiempos prolongados, llegando el día que estando todo alistado en un 90%, Le Perí amaneció enfermo. Respiraba y comía con dificultad, se sentía débil y expresando una biología en decadencia.

A vísperas de completar su nuevo hábitat, y con algo de tiempo para dedicar a Periquinguis, decidí hacer algo que no suelo considerar: visitar al médico. Encontré un médico veterinario especialista en aves ornamentales y más específicamente en pericos australianos. Lo revisó y su diagnóstico fue: soplo cardíaco. Dijo que estaba en un estadio muy avanzado, le aplicó una inyección para reanimarlo y recetó unos complementos con aminoácidos.

Que triste agonía, y qué despedida digna de Le Perí, cuando en su último día de estadía en esta tierra, estuvo cariñoso y amistoso con aquellas manos que tanto terror le generaba; como nunca antes, disfrutaba de mis caricias, subía y baja de mis manos como si fueran su última esperanza, pero se sentía más como un: gracias por todo, déjame disfrutar por primera y última vez lo que significa estar en tus manos.

Le Perí dejo este mundo dejándome una última lección de vida, y un sentimiento de impotencia insoportable, porque aunque siempre tuve buenas intenciones y lo amé cada día que conviví con él, pude haber actuado más a tiempo para solucionarle sus conflictos biológicos y evitarle un final prematuro para lo que pudo haber sido. Aquí es donde surge la primera enseñanza: no dejes para después algo que puedes hacer hoy por un ser querido. También aprendí el valor de la humildad con dignidad, el valor del respeto por la vida y la integridad física, psíquica y el derecho a desarrollar y permitir el desarrollo de la personalidad de otros, así sea diferente y contraria a lo que queremos.

También entendí que aunque la muerte no tiene solución conocida en el momento del suceso, no quiere decir que no se pueda influenciar y modificar; las acciones propias y que hagamos por otros, pueden adelantar o atrasar el día de su muerte; pero además pueden mejorar o empeorar las condiciones en que este suceso se da. En ese sentido, puedo decir que la muerte sí tiene cura, es decir, como no es una enfermedad, por lo menos tiene formas de alterarse cuando se cuenta con la suficiente anticipación y consciencia para hacerlo.

viernes, 1 de noviembre de 2013

La mentira del SIDA

El virus del SIDA es un fráude; comparto un vídeo que me parece interesante para ilustrar un ejemplo de la pseudociencia de la medicina clásica que atenta contra la vida de muchas personas


jueves, 26 de abril de 2012

Le Perí – El Aprendizaje (Parte 3)


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Volviendo a las preguntas iniciales:

¿Cuántas veces he intentado que la persona que me gusta encaje dentro de los parámetros que yo quiero?

¿Cuántas veces he descartado o dejado pasar a una persona valiosa porque no es como yo quiero que sea?


Luego de haber expuesto la historia a través de la primera y segunda parte, ahora me dispongo a compartir el desenlace y lecciones aprendidas. Aunque en la segunda parte ya se vislumbra en grande medida las lecciones aprendidas, ahora quiero mencionar cómo todo esto me ayudará a formar una relación afectiva duradera.



Mi actual novia es una persona maravillosa con grandes cualidades, pero si la hubiera conocido años atrás, probablemente hubiera repetido la misma historia que con otras mujeres al afirmar: “No somos compatibles”. Pero ahora, luego de compartir con ella y las grandes lecciones de humanidad recibidas de un perico, descubrí que si no reaccionaba a tiempo seguiría repitiendo la historia a través de un círculo vicioso y eterno (Como he visto que les pasa a muchos hombres y mujeres, quienes probablemente no aprenderían esto de un perico).



Mi amada novia, al igual que le Perí, resulta ser una persona con su propia esencia, personalidad, pensamientos, territorio, cuerpo sagrado, etc., y ahora ya entiendo mejor de qué se trata todo esto del amor sincero. Ahora entiendo que la amo justamente por ser como es. Y al igual que con le Perí, no dudaré en hacer lo que esté a mi alcance en pro de su bienestar, pero en esta ocasión no confundiré el bienestar que se adapta a mi amor egoísta, sino que esta vez intento pensar en su naturaleza, forma de ser, de pensar, y trataré de hacer las cosas de tal manera que no transgreda su humanidad. Por eso ahora disfruto de su sonrisa, de sus silencios, de sus palabras, de las cosas en las que nos parecemos, pero sobre todo de las cosas en las que podemos ser opuestos. Sus defectos, los que podría pensar en el pasado como defectos, ahora descubro que no son defectos sino diferencias hermosas. Aun más impresionante, lo que yo podría llamar defectos pueden llegar a ser realmente en lo que hace maravillosas a las personas.



Este suceso es importante porque me está permitiendo tener una pareja estable, duradera, amorosa, mágica, sin dudas en la relación, y el sentimiento de amor va acompañado de un sentimiento de satisfacción, felicidad y los vacíos interiores están ausentes. Pienso que a este ritmo la palabra “matrimonio” y la frase “felices hasta que la muerte nos separe”, empieza a ser el camino que quiero tomar. Es ahora cuando al recordar una bolita verde emplumada rodando en un parque, entiendo que era un mensajero de la vida, que al igual que Jesús, utilizó su vida y tragedia como ejemplo para dejar un mensaje a quien quiera escucharlo con el corazón.



Por todo esto sólo puedo decirle MUCHAS GRACIAS, INFINITAMENTE GRACIAS a mi hermoso e ilustre Periquinguis alias le Perí, que sin usar palabras me ha enseñado una de las cosas más valiosas que he aprendido en la vida. Pero como el periquín (pues si, le tengo muchos alias y qué :P) no sabe leer, entonces tendré que comunicarle mi mensaje de agradecimiento de la misma manera en que él me ha comunicado todos estos aprendizajes: con ejemplo, acciones, y ante todo con respeto y aceptación.



FIN.

... en realidad, el FIN no había llegado aún cuando lo escribí.... el fin llegó, tristemente un 24 de enero... Leer la despedida de Le Perí.

Le Perí – Renacimiento e Iluminación (Parte 2)


En la publicación anterior, los orígenes de le Perí, al comienzo de la historia mencioné las siguientes preguntas aparentemente descontextualizadas:

¿Cuántas veces he intentado que la persona que me gusta encaje dentro de los parámetros que yo quiero?

¿Cuántas veces he descartado o dejado pasar a una persona valiosa porque no es como yo quiero que sea?

La aparición de esa hermosa vida emplumada, con un tinte verde sinónimo de vida y vitalidad, comenzó a marcar una pauta en mi vida cuadriculada. Alguna vez tuve un azulejo bautizado como Zulu, también proveniente de un suceso mágico de la vida, descendiente de las paraves (espero que ya haya consultado wikipedia como le aconsejé ^_^), cuya domesticidad y mansedumbre eran a prueba de fuego. Pero por un infortunio la vida me separó de aquel ser de hermosas cualidades, dejándome el anhelo a futuro de volver a compartir de esa cercana manera con otro descendiente de los dinosaurios emplumados. Años después intenté con un copetón (ver en google - imágenes ^_^), experimento exitoso pero que volvió a irse de mi lado, esta vez no por un infortunio de la vida, sino porque él decidió irse con una parranda de nuevos amigos, y yo me quedé contemplando sin poder evitar lo que acontecía.

Así como mis visitantes bípedos emplumados, las personas entran a mi vida muchas veces como producto de acontecimientos mágicos, como cuando apareció Zulu en mi patio, literalmente caído del cielo, así mismo he conocido personas valiosas caídas del más allá. Pero ahora que lo analizo, lo que hice con Zulu es lo mismo, de alguna manera y guardando las proporciones, que he hecho con esas personas que he conocido.

A Zulu yo lo cogía con las manos, lo subía, lo bajaba, le hacía bromas, lo metía en una jaula o lo dejaba libre en mi patio o habitación. Si se me antojaba me bañaba el cuerpo con él y a la salida del baño terminábamos los dos envueltos en una toalla. Aunque tenía que soplarle un poco de aire caliente con el secador de pelo para evitar que sufriera de mucho frío.

En conclusión, yo no amaba a Zulu por lo que era, sino por ser el animal que yo quería que fuera. Yo quería compartir mi vida con un pájaro que se dejara coger, acariciar, y hacerle todas esas cosas que he mencionado. Aunque a primera vista pueda sonar chistoso y hasta bonito: “Tan tiernos los dos envueltos en una toalla, ¿A quién se le ocurriría bañarse con un pájaro y aplicarle shampoo?”, aunque todo lo que hice en apariencia era para su bien, al mismo tiempo, si lo analizamos con mayor profundidad, lo que hice con él era más la ambición o el egoísmo de que él fuera el pájaro que yo quería que fuera, pero: ¿Alguna vez me pregunté qué quería él? ¿O me cuestioné si lo que le hacía era consistente con su propia naturaleza?

Alguna vez intenté domesticar un canario, y en general cuando un pájaro no se comportaba como yo quería, perdía interés en él porque me daba rabia que los pájaros fueran tan ariscos: “No saben lo deliciosas que son mis caricias ni lo chévere que es que yo los coja”, pensaba yo. Y la impotencia de que no fueran tan dóciles terminaba haciéndome perder interés en ellos. Pero ahora descubro que es justamente lo que yo hice con las mujeres.

Si yo idealizaba que con María podía hacer determinadas cosas y que ella fuera de determinada manera, si eso se cumplía entonces mi amor por María aumentaba, pero si no se cumplía comenzaba a perder interés en ella. Entonces terminábamos la relación, y me cuadraba con Lorena. Pero tan pronto ella dejaba de parecerse a ese ideal que tenía, entonces sentía que no éramos compatibles y terminaba con Lorena, pensaba que debía aprender a elegir mejor pareja, entonces me daba un tiempo y me cuadraba con Juliana. Las cosas pudieron durar más tiempo, pero como siempre, al final no somos compatibles. Algunas amigas me decían: “Pero es que tú eres muy exigente”. Y yo pensaba: “De acuerdo, soy muy exigente, ¿Algún día encontraré a alguien que se ajuste a mis exigencias?”. Y así pasé un buen tiempo haciéndome esa pregunta y conociendo personas que no encajaban. De la misma manera en que pude estar cerca de muchos tipos de aves o animales que al no tener la docilidad que yo quería, simplemente los ignoré y no disfruté de ellos.

Hoy descubrí algo trascendental: todas esas mujeres que conocí eran muy valiosas y ahora varias están casadas. Eso duele un poco en el ego personal, pero más aún cuando analizo y descubro que todas ellas me aceptaban como yo soy. El problema fui yo que no las acepté como ellas eran. Y ahí es cuando empiezo a entender que el problema que siempre he tenido es que mi concepto de amor y de relacionarme con otros es inadecuado; yo necesito que la otra persona me permita invadir su privacidad, su intimidad y hasta su esencia. Insinuar que una mujer tiene que ser de cierta manera, y debe adaptarse a ciertas cosas, es igual que insinuar que un azulejo silvestre o un canario tenga que dejarse manosear (lo que yo llamaba caricias deliciosas), invadir su territorio (lo que yo llamaba hacer cosas por su bien, que incluye el manoseo, porque su cuerpo también es su territorio), invadir su libre albedrío para que haga lo que yo deseo. Ahí no amo al otro ser sino a mí mismo y por eso transgredo sus límites.

¿Y a todas estas, qué tiene que ver todo esto con Periquinguis alias le Perí? Fácil, le Perí, como lo describí en la primera parte de esta historia, desde el primer día que llegó a mi casa entró con dignidad. Entró agarrándose duro y picando fuerte porque todavía tenía una dignidad y una fragilidad qué defender. Se dejaba coger no por sumiso ni por gusto, sino porque estaba tan aporreado, maltratado y manoseado que no podía volar.

Al día siguiente, amaneció con mejor semblante, y yo, nuevamente sumergido en mi egocentrismo, pensando que lo mejor para él era que hiciera lo que yo quería y se ajustara a mí (Como hacía con las mujeres que conocí en el pasado), preparé un baño y tranquilamente lo fui cogiendo y manipulando a voluntad. Lo dejé en una rama que puse en mi habitación mientras preparaba el baño, y cuando volví, no vi al periquín. Busqué por varios lugares y lo encontré escondido en un sitio donde la única manera de llegar allí era volando. Ahí descubrí que podía volar y a partir de ese día Periquinguis empezó a poner sus reglas.

Todo fue una negociación. Su valiente dignidad me hizo darme cuenta de que no se iba a dejar dominar tan fácilmente. Porque una vez recuperó la vitalidad de su cuerpo y la composición de sus plumas, no permitía que mis manos se acercaran a más de treinta centímetros de su existencia en recuperación, porque de lo contrario emprendía el vuelo y no se dejaba tocar. Yo ahí empecé a desilusionarme (como cuando María empezó a dar muestras de que no iba a hacer lo que yo quería) y pensé: “Lástima, el perico no era como pensé. Resultó arisco y poco sociable”. El día anterior se dejaba manipular, pero al día siguiente parecía más un perico salvaje. Pero luego pensé: “¿Cómo es posible que cuando estaba aporreado, traumatizado y con su frágil existencia pendiendo de un hilo lo veía como el perico ideal para mí, pero ahora que se comporta enérgico y salvaje entonces pierde su gracia?”. Ahí fue cuando en mi cabeza algo empezó a hacer “click” y a reaccionar.

¿Eso significa que cuando las mujeres en el pasado se comportaban conforme su dignidad, creencias y forma de ser entonces perdían su gracia, pero cuando se ajustaban a mí, renunciando a lo que ellas eran, entonces las veía perfectas? Todas esas preguntas que me hacía y todo lo que me estaba pasando con mi actual pareja comenzó a convertirse en un remolino en mi mente y en mi corazón. Mi actual pareja me había ayudado a entender muchas cosas, yo ya estaba avanzando en mi comprensión sobre este tema, pero de repente llega le Perí y me da la lección que me faltaba. Periquinguis resultó bastante interesante, porque aunque no se dejaba tocar, dejó de ser agresivo y no volvió a picar ni a tener gestos de violencia. Era una manera de decirme: “Aunque tu raza de monos salvajes que se creen evolucionados me ha lastimado mucho, yo a ti no te tengo rencor y estoy dispuesto a tener una pacífica convivencia contigo, siempre y cuando respetes mi cuerpo, mis espacios y mi forma de ser”. Y no es que ahora yo sea ventrílocuo o algo por el estilo, pero su manera de perdonar u olvidar parte del pasado, y comenzar una nueva vida con dignidad era algo que no podía pasar desapercibido ante mi mirada. Él no había olvidado su pasado, porque todas las cosas a las que le teme le sigue temiendo, simplemente que me estaba dando una oportunidad.

Las reglas del juego que Periquinguis me impuso (los pájaros tirándole a las escopetas) comenzaron a ser de la siguiente manera:

  1. Si me dejas libre en tu habitación y cerca de la ventana, a cambio yo me comprometo a quedarme juicioso en una rama, procurando defecar únicamente cuando esté en el palo para no ensuciar el resto de la habitación.
  2. Yo no te tengo rencor ni intentaré picarte, siempre y cuando mantengas las distancias y no trates de cogerme porque la grasa natural de tus manos afectan mi plumaje y me “emputa” tener las plumas pegajosas y grasientas.
  3. Permito que me cojas únicamente por la noche para guardarme y abrigarme en la jaulita donde está mi comida y bebida, siempre y cuando esa manipulación no dure mucho tiempo, porque de lo contrario intentaré escapar y me enojaré contigo. Si son pocos segundos yo estaré tranquilo.
  4. Si me pones música yo cantaré. Y en general, cada vez que cante lo haré para que sepas que estoy viviendo feliz.
  5. Estoy dispuesto a aprender las cosas raras que quieres que aprenda, a superar ciertos miedos con las telas y los objetos que me dan pánico, pero no te pases y respeta mi espacio. No olvides que mi cuerpo es sagrado y me “emputa” que me cojan.
  6. Si bien no permito que tus manos se acerquen tanto a mi por las razones ya expuestas, permitiré que acerques tu rostro todo lo que quieras porque sé que es un acto de confianza y tu mirada no me produce temor.
  7. Si te vas de viaje, déjame la jaulita cerca para poder entrar a comer, como siempre, pero no olvides dejarla con suficiente comida. Si me da hambre y no tengo comida a mi alcance, tendré que salir de la habitación y cagaré donde se me de la gana mientras busco comida.

En términos generales mi convivencia con él se ha enmarcado bajo esas reglas, impresionantemente puedo escribirlas porque así se cumplen a diario a pesar que le Perí no sabe hablar español y en teoría no es un ser racional, pero, ¡Dios mío!, ¿Qué más racional que esa dinámica impuesta por él? Porque si fuera por mí, ya estaríamos los dos envueltos en una toalla luego de un baño caliente y espumoso. Pero al perico ni si quiera le gusta el agua; y a propósito esa es otra regla impuesta: “Ok, dejo que me mojes una vez al mes, pero ¡Detesto el agua!”. El perico cambia de plumas y de alguna manera esa renovación lo hace ver limpio porque las plumas sucias se caen. Sin embargo hay polvo en el ambiente y me parece sano de vez en cuando echarle algo de agua para que quede limpio. Pero ahora lo hago pensando en su naturaleza. ¿Alguna vez han visto un perico bañándose con agua caliente y shampoo? En realidad yo nunca he visto algo semejante, salvo mis víctimas del pasado, así que gradúo la manguera de agua del patio en modalidad llovizna y simulo un pequeño aguacero para que él se bañe de manera y temperatura más naturales. Creo que ahora los baños esporádicos los disfruta más.

Pero lo más asombroso de todo, es que estoy disfrutando de esta convivencia. Él se comporta como es, sin tapujos, sin sumisiones forzadas, auténtico, libre dentro de lo que cabe decirlo (probablemente si lo dejara en total libertad moriría de hambre o depredado porque lamentablemente ya no está en su hábitat natural), puedo contemplarlo sin atentar contra su territorio y dignidad. Y él me contempla a mí, desde su palo en la ventana, cuando está enérgico vuela al rededor y aterriza nuevamente en su palo. Ha cumplido su promesa, en general no me ha dejado recuerdos fecales en mi espacio, sólo hace sus necesidades en su espacio donde le puse unos periódicos, y así como él respeta mi espacio yo respeto el suyo.

Todo esto ha sucedido en aproximadamente 3 meses, mi vida afectiva ha cambiado, y en la tercera parte de esta historia contaré el desenlace y cómo esta experiencia me ayudará a tener una esposa hermosa, definitiva y vivir para siempre a su lado.

Le perí - orígenes (Parte 1)


¿Cuántas veces he intentado que la persona que me gusta encaje dentro de los parámetros que yo quiero?

¿Cuántas veces he descartado o dejado pasar a una persona valiosa porque no es como yo quiero que sea?

En una tarde húmeda, nublada y fría de un año naciente, estaba yo embebido en un dispositivo electrónico analizando unas ondas de radiofrecuencia que jugueteaban por el aire a mi alrededor, en un parque entristecido por la constante deforestación que, los todavía monos, le ocasionan al paisaje con motivo de comodidad artificial. De repente, la risa juguetona traviesa de un par de impúberes llamó mi atención, porque en medio de mis pensamientos técnicos sobre la radiofrecuencia circundante presentía que aquellos preadolescentes manipulaban algo muy divertido.

Llevado por la curiosidad, cuando miré hacia ellos descubrí que el instrumento de divertimiento era una bolita verde emplumada que giraba por los aires y rodaba por los suelos, en un ciclo de interminable diversión para los partícipes del juego. Pero era una bolita peculiar porque cada vez que uno de los participantes la tomaba con sus manos, se producía una queja acompañada de risa que versaba: “¡Bueno, pero sin picarme!”. Cuando escuché esas palabras yo me pregunté: “¿A caso esa bola pica?”. Ahí fue cuando presté mayor atención a la escena que sucedía a pocos metros de mí, y descubrí que aquella suave y emplumada bolita contenía un aliento desesperado de vida.

Sentí una punzada en mi corazón, pero en seguida pensé: no debo meterme en donde (ellos creen que) no me importa. Entonces volví mi atención a aquellas radiofrecuencias dibujadas en mi pantalla táctil que me indicaban el éxito o fracaso de un experimento que estaba realizando para mi trabajo. Sin embargo mi concentración ya no podía ser la misma, cada onda senosoidal verde me dibujaba una pluma en mi mente; cada sonido “beep” de mi dispositivo que sonaba al tenor de la potencia de las ondas que flotaban a 2.4GHz me trasladaba a una escena imaginaria de un electrocardiograma marcando los últimos suspiros vitales de una bolita verde emplumada. Cada grito de euforia impúber, inmadura y sádica se clavaba en mi mente como un pico de voltaje de esos que terminan quemando los electrodomésticos en una tarde de tormenta.

En medio de mi tormenta emocional mezclada con “debo concentrarme e ignorar”, vi cómo aquellos infantes dejaban la bola viviente emplumada en el tronco de un árbol para luego desaparecer de la escena. Yo pensé: por fin hay paz y libertad para esa vida sutil en decadencia. Pero no pasaron treinta segundos cuando aquel suspiro de vida se rodó por el tronco encorvado de aquel árbol, convirtiéndose en una real bolita verde emplumada. Una vez aterrizado, aquel animalito atortolado, descendiente de las paraves (ver wikipedia ^_^) no pudo hacer otra cosa diferente a temblar y retraerse en su propia desgracia.

Los sujetos que no superaban los trece años salieron a ritmo de trote con una jaula pequeña y vacía en sus manos, con actitud de satisfacción, como quien se deshace de la basura o de un juguete que ya no tiene gracia. Mi corazón no pudo soportar la humillación y el desprecio por la vida y me acerqué a aquel ser tembloroso emplumado. Era un periquito australiano sumido en la tristeza, el temor, la castración psicológica y la impotencia ante una raza de todavía monos. Pero esta vez, no era un mono cualquiera el que había fijado su atención en esa vida en cuerda floja, esta vez era un mono lleno de amor y respeto por la vida.

¿Y qué habría pasado si un gato o un perro lo hubiese visto primero que yo?

Con mis dos manos extendidas, como aquel sediento que recoge agua en un manantial cristalino, tomé la anatomía existencial del periquito al borde de la temblorosa hipotermia, y me lo llevé a mi morada. El momento no podía ser menos dramático y triste cuando en ese instante el periquito, que más adelante lo bautizaría Periquinguis, se agarró de uno de mis dedos con una fuerza descomunal y comenzó a picarme la mano con fuerza y determinación; no sabía qué me producía más dolor, si la fuerza que tenía en las garras, o el aguijonazo que sentía con su fuerza en el pico, o la imagen de un animalito tan indefenso utilizando sus últimas energías para defenderse de un monstruo aterrador.

Una vez en mis aposentos, el perico seguía tembloroso y retraído. A pesar de lo inesperado, por casualidad encontré una pequeña jaula en donde mi nuevo huésped podría pasar la noche.

¿Y qué tiene que ver las preguntas iniciales con la historia del perico? ¿Cómo se relaciona la aparición del perico con la manera en que podemos ver las relaciones afectivas? ¿De qué manera se conecta esta historia con la posibilidad de encontrar una pareja estable que me dure toda la vida?

Las cosas muchas veces suceden sospechosamente planeadas. Y así no estén realmente planeadas, los aprendizajes que podemos sacar de lo que nos pasa puede llegar a transformar nuestra existencia. Hay una profunda relación que descubrí que me ha llevado a sentarme a escribir estas palabras. Pero la respuesta a estas preguntas las trataré en la segunda parte de esta historia que publicaré a continuación.

jueves, 5 de marzo de 2009

Capítulo 3 - Mujeres amando a mujeres: la otra cara de la moneda

Este es un mensaje dirigido para las mujeres que han tomado el camino de la homosexualidad, sin embargo en el fondo conservan cierta esencia heterosexual, o para quienes simplemente la decisión de caminar por los senderos del lesbianismo se debe la mala conducta de los hombres y han decidido alejarse de ellos. Porque no es desconocido que para muchas mujeres los hombres les produce asco, fastidio y no se sienten plenas con ellos.

Ustedes tienen una esencia tan hermosa, que seguro que dos mujeres pueden amarse mucho; dos mujeres pueden amarse y pueden tener una relación bonita. Eso no lo pongo en duda.

Lo que yo quiero justificar es otro aspecto de las relaciones humanas. Los homosexuales se enfocan en el sentimiento y en que la relación funcione. Dos hombres pueden amarse, así como dos mujeres también pueden amarse mucho, entonces las energías se enfocan en ese amor y en que la relación funcione y listo. Digo “y listo”, porque para muchos la cosa se detiene ahí. Es decir, además del amor y de vivir una vida en pareja, pareciera que no se percataran de que hay algo más detrás de eso. Y mi argumento es: hay algo más detrás, que casi nadie se pone a pensar en ello y es lo que quiero tratar en este pequeño escrito.

De acuerdo a lo anterior, la pregunta que podría hacerse una persona homosexual es: ¿Qué hay detrás o más importante que amar a mi pareja y poder tener una relación estable? Muchos pensarán: ¿A caso me va a sacar en cara que no puedo tener hijos con mi pareja? Evidentemente lo que quiero decir NO es eso, ya que la legislación en algunos sitios permite que parejas homosexuales adopten niños. Y pues al final de cuentas padres no necesariamente son los que conciben el niño sino quienes los crían ¿No es cierto? Desde ESE punto de vista no hay una ventaja considerable en las relaciones heterosexuales. Aunque mi punto central no es ese, menciono estas cosas para dejar cierta claridad.

Las invito a que se salgan un poco de las convenciones sociales, las inclinaciones sexuales y piensen un poco más en la parte biológica y en la función del cuerpo humano. No sé qué tan evidente sea para ustedes, pero cada cosa que hacemos tiene una connotación energética detrás, es decir, cuando hacemos algo con amor, nuestro cuerpo irradia una energía especial que es positiva; cuando sentimos rabia o queremos lastimar a alguien, así mismo nuestro cuerpo emite una energía destructiva.

Estas energías de las que hablo se vuelven evidentes sobre todo cuando con ellas podemos curarnos de alguna enfermedad o atraerlas; también se puede ver ese poder energético cuando con el pensamiento podemos hacer que a alguien le vaya bien o mal, o atraer las cosas que queremos para nuestras vidas. No sé qué tanto se hayan fijado en eso, pero de ser así seguramente les es fácil percibir que detrás de cada cosa que hacemos se manejan unos niveles de energía importantes.

Si lo anterior es claro, aunque sea para mostrar cuál es la base de mi argumento, entonces permítanme continuar para enseñarles cuál es mi punto central. La naturaleza humana en sus distintas actividades y manifestaciones maneja simultáneamente energías que respaldan las acciones. Pues bien, el acto del amor, dar un beso, tener relaciones sexuales, el simple hecho de hablar con alguien, de mirarla(o) o cualquier actividad con otros también tiene implícitas energías que respaldan esas acciones. Por eso a veces nos sentimos bien al lado de alguien así no crucemos ni una palabra. ¿Si les ha pasado? ¿Que con sólo estar cerca de alguien es suficiente para sentirse feliz y plenas? Es como si su energía las abrigara.

Pues bien, cuando compartimos algo a nivel sexual con otra persona, hay unas energías importantes que también emanan del cuerpo. Y aquí es donde radica mi argumento. La energía que despliega la mujer es distinta a la que despliega un hombre. Ambas son hermosas, tan hermosas que por eso dos hombres pueden sentirse plenos y dos mujeres también, porque la energía sexual masculina y femenina son hermosas!! Pero aquí es donde está el arma de doble filo, el propósito natural y nuestra naturaleza biológica: las energías femenina y masculina están diseñadas para complementarse y que una contrarestre y colme a la otra. Además que cuando esas energías se juntan se genera algo que yo llamo una energía transformadora que es la que trasciende a los sujetos, forma a los hogares y transforma sociedades.

Dos hombres o dos mujeres pueden sentirse plenos, pueden sentirse agradados con la energía de cada uno, pueden amarse y pueden tener una relación bonita y estable. Pero nunca van a poder tener ese complemento biológico que es importante en la naturaleza humana. Y ojo que yo hablo sin pensar en prejuicios sociales ni una posición machista o feminista. Yo sólo hablo en nombre del diseño biológico que tenemos por dentro. Pero antes de que estas palabras suenen discriminatorias, permítanme indicar lo que yo creo que son las evidencias de este asunto.

A largo plazo es cuando se entiende la postura que estoy mostrando; sólo en parejas homosexuales que llevan cierto tiempo puede notarse las consecuencias de que convivan dos energías del mismo sexo. Me gustaría que ustedes mismas por su cuenta indagaran en cómo es la vida afectiva de los homosexuales que llevan un buen tiempo juntos y encontrarán desordenes sexuales ¿Qué casualidad verdad? Les dejo esa inquietud: estudien parejas homosexuales y miren lo que les pasa a mediano y largo plazo. Aunque a veces eso también se puede evidenciar en parejas recientes. Yo mismo leí a una lesbiana feminista narrar con orgullo sus historias amorosas, cómo pasó de estar con hombres a terminar acostándose con mujeres. Ella quería mostrar el punto de cómo la mujer puede rescatar su dignidad sexual, pero sin darse cuenta, en su libro, dejó el rastro de una mujer que a sus cuarenta y pico de años no tiene una estabilidad emocional y su vida sexual es un despelote completo. No me extrañaría que un día de estos amanezca con su perro entre las cobijas.

Todo esto lo escribo con mucho respeto y si he dicho algo que puede ser completamente falso o descontextualizado les pido disculpas. Sólo quiero plantear mi punto de vista porque les habla la voz que ha escuchado otras voces que tienen lo que pocas personas tienen con suficiencia: la experiencia.

He sabido de homosexuales mayores, mujeres u hombres, que saben que al comienzo cuando la persona se vuelve homosexual el mundo le cambia, todo es muy bonito, las emociones y sensaciones son únicas y por eso siguen adelante.... encuentran el amor!! imagínense, eso es fantástico. Pero con el tiempo aparecen ciertos vacíos y aunque algunos no se explican cómo, otros si se lo explican, pero coinciden con que empiezan a enfrentar desórdenes sexuales e insatisfacción a largo plazo. Al comienzo la pareja era autosuficiente. Después ya no se bastan a si mismos y recurren a instrumentos externos para sentirse bien. Después recurren a otras personas y hacen camas redondas o reuniones de satisfacción sexual colectiva, entrando en un circulo vicioso de desorden sexual. Yo creo que ese es el producto de unir dos energías del mismo sexo que no están diseñadas para persistir en el tiempo y equilibrar la mente y el cuerpo.

Para no ir tan lejos, visiten unas dos o tres redes sociales como facebook y badoo y encontrarán algo curioso: el 80% de los perfiles de personas heterosexuales reflejan situaciones cotidianas, algunos coquetos, pero todo dentro del orden sexual adecuado. El 20% restante son personas pervertidas y pornográficas. Pero si analizan los perfiles de homosexuales, especialmente el de las lesbianas que es el punto que estoy tocando con más ímpetu, encontrarán que el 90% refleja desordenes sexuales; en el 90% de dichos perfiles aparecen lesbianas desnudas, teniendo relaciones, protagonizando situaciones pornográficas, etc.. y sólo un 10% son perfiles que no reflejan un desorden sexual. ¿Qué casualidad no?

Ahora, si tuvieran que escoger entre un hombre guache y utilitarista que no valora la esencia femenina como muchos lo son, o una mujer bien especial, pues yo les digo: cuádrense a la nena ;) jeje .. pero mientras todavía hayan hombres maravillosos, no veo por qué tengan que renunciar a compenetrar sus esencias de mujer con la del hombre. Un hombre que valga la pena puede darles lo mismo e incluso más cosas de lo que les puede brindar una mujer. Pero ¡ojo! que dije: un hombre que valga la pena. Sé que encontrar un hombre maravilloso es muy difícil, pero tampoco hay que ser mediocres: entonces porque no encuentro un hombre maravilloso entonces me voy por la fácil; me vuelvo lesbiana. Tampoco!! si fuera así yo ya sería gay hace tiempos por encontrarme con tanta mujer vacía y sexuada.

Este escrito sólo busca tener una aproximación personal al fenómeno del lesbianismo y justificar en cierta medida por qué considero que las relaciones heterosexuales bien hechas tienen más ventajas que las relaciones lesbianas bien hechas. Reitero mis disculpas por las imprecisiones que pude haber tenido, no soy psicólogo y pues no conozco el origen de todos los casos de lesbianismo. Por eso al comienzo aclaré que este escrito iba dirigido a ciertas mujeres con características específicas para las que podría resultar útiles estas palabras. Lo digo porque este artículo es basado en una carta que le envié a una amiga que había tomado el camino de la homosexualidad, pero con estas palabras me dio a entender que estaba considerando su decisión porque ella misma había experimentado las desventajas y las cosas negativas que aquí mencioné; ella misma experimento ese intercambio energético, esa insatisfacción a mediano plazo y tal vez esa tendencia al desorden sexual. Por eso este escrito tiene un valor importante para mí y creí conveniente compartirlo públicamente.

martes, 3 de marzo de 2009

Hoy la muerte vino a visitarme...

Me sorprendió en el momento y lugar que menos esperaba; dos mensajeros de la muerte, acostumbrados a arrebatar el aliento de vida de las personas, estaban allí en frente mío acariciando con sus miradas mi sutil y frágil existencia; un sólo movimiento de 2 centímetros marcaban la diferencia entre la vida y la muerte.

¿Cuántas veces nos ahogamos en los conflictos y problemas cotidianos? ¿Cuántas veces el mal humor de otros o las tonterías que nos pasan en la calle nos hacen vivir minutos, y hasta horas de amargura? ¿Cuántas veces por andar pensando en cosas negativas o estresantes nos volvemos ciegos ante la vida y los colores que nos rodean?

Yo digo: no más! No más estar caminando viendo en blanco y negro por andar concentrados pensando en el pasado, en el futuro, en los problemas, dejando pasar un paisaje colorido y vivo que nos acompaña siempre. No más desperdiciar la vida en actividades poco saludables o que nos aumentan las probabilidades de morir, cuando lejos estamos de saber qué significa estar a 2 centímetros de la muerte! No más!

A la vida, a mi esencia, a las casualidades, a mis dos verdugos, a lo mejor a Dios, a todos gracias por permitirme un segundo tiempo en mi vida; por permitir que esos 2 centímetros hubiesen sido distancia suficiente para evitar la tentación mortal de un desalmado y para permitirme estar aquí escribiendo este suspiro de vida...

viernes, 7 de noviembre de 2008

Un instante divino en un complejo acuático...

Con su piel perlada, dejando salir apenas unas partes de su cuerpo, allí se encontraba magna creación de la naturaleza, sumergida entre las masas de agua que acariciaban su cuerpo angelical, el cual con un brillo propio iluminó mi existencia y mis anhelos más profundos.

Oh!, sabia naturaleza, que hermosas formas femeninas ha sabido crear con sapiencia y amor, y aquel día cuando los cuerpos estaban desnudos y los corazones mojados, ante mis ojos una hermosa creación se materializó contoneándose entre las aguas ligeras de un templo de la sublimación física.

Fueron instantes cortos y sublimes; aparición milagrosa y divina que duró pocos segundos antes de incorporarse con el medio acuático cuan sirena parecía ser, exponiendo su belleza super-humana y moviendo su cuerpo al compás de la armonía del mar que, sin estar presente, se evocaba con su presencia.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Capítulo 2 - La mujer y la Sexualidad

LA SEXUALIDAD COMO UNA FUENTE DE DESARROLLO PERSONAL Y SOCIAL: LA FUERZA TRANSFORMADORA HUMANA.



En el primer capítulo mencioné lo mucho que valen las mujeres. Recomiendo al lector que primero lea el Capítulo 1 antes de abordar este, ya que aquí se dará por supuesto que se tiene una consciencia previa de lo maravillosas que son las mujeres en los términos y magnitudes que utilicé en el Capítulo 1. 

He hablado de los hombres y los he tratado un poco mal por ser tan guaches y degenerados con las mujeres. Sin embargo eso no significa que no sienta simpatía por ellos o que considere que el género masculino es lo peor. 

Este escrito me gusta y es uno de mis preferidos porque es un poco más práctico y postulo una visión trascendental de las relaciones afectivas; quiero dar a conocer una perspectiva personal sobre la sexualidad, la función del hombre y la mujer, y al final les daré unos consejitos prácticos que harán de sus relaciones afectivas verdaderos cáliz de amor.

Después de leer el primer capítulo sobre el valor de la mujer, creo que es un poco más claro el valor y la importancia de la mujer en nuestra sociedad y en general en nuestro planeta. Pero el hombre no es un personaje que sólo sirva para maltratar la sensibilidad de la mujer, comer, dormir y pensar en sexo todo el día, así actualmente lo parezca; a pesar de eso algunas dicen que los hombres son un mal necesario. Con todo y lo mal que se portan con las mujeres, siguen siendo una pieza clave en el rompecabezas de la vida y la trascendencia humana. A partir de ahora (en este escrito) no voy a volver a hablar mal sobre los hombres, ya que voy a centrarme un poco más en su esencia y en las cosas positivas importantes.

Aunque todavía no me atrevo a escribir un capítulo dedicado a los hombres, me lanzo a decir que la esencia masculina es otro de los regalos hermosos de la naturaleza. Si bien la mujer es hermosa, los hombres no nos quedamos atrás ;) .. la esencia masculina es una parte clave dentro de la función femenina. En otras palabras, las mujeres no serían tan preciosas si no fuera por los hombres. Aclaro que ellas pueden ser hermosas sin ellos, pero con ellos lo son mucho más y se hace posible una de las funciones naturales más hermosas de la vía láctea: el amor entre géneros y la procreación.

Las mujeres tienen capacidades grandes para influenciar a los hombres y por ende su entorno. Ellas pueden hacer de un hombre salvaje, el más refinado de todos. Así como pueden hacer de uno lindo y tierno, el más degenerado. Por esta razón hay autores que dicen que las mujeres son responsables de todo lo que está sucediendo a nivel de deterioro de las relaciones afectivas en la sociedad, ya que como tienen ese gran poder, entonces se les culpa del detrimento en el que estamos actualmente. Pero a diferencia de esos autores, considero que esa fuerza transformadora no es únicamente femenina; en otras palabras, considero que la mujer no es la única responsable de los desórdenes sociales afectivos y la desintegración de los hogares simplemente por el hecho de tener las capacidades que tiene. 

Si analizamos las cosas, podemos darnos cuenta de que todas las actitudes negativas que el ser humano ha tenido ante la vida, la naturaleza y la mujer,  ha sido el producto de una fuerza transformadora femenina mal encaminada. A pesar de que la mujer tiene la capacidad de transformar su entorno social y afectivo, es el hombre quien tiene la responsabilidad de ser la ficha que encaja dentro de ella, para que juntos puedan conducir esa fuerza transformadora de forma certera. El hombre y la mujer son como llave y cerradura respectivamente; la unión adecuada de ambos podrá abrir las puertas de una mejor civilización. El hombre es una parte esencial del rompecabezas que cuando encaja en la esencia femenina forma una unidad con un potencial que desde ahora llamaré fuerza transformadora humana.

Para quienes están familiarizados con los sistemas, quiero proponer una analogía; pensemos en el computador. Como podemos contemplar desde lejos, el computador tiene varias partes físicas con las que interactuamos todo el tiempo que podemos ver y tocar, como el monitor por el cual usted está leyendo este texto, a lo que se le conoce con el nombre de hardware. Así mismo podemos darnos cuenta de que cuando encendemos el computador, se cargan varios programas como el sistema operativo y otros para hacer trabajos, jugar, navegar en Internet y diversas actividades más, como el conjunto de programas que hace posible que yo publique este texto y usted pueda leerlo. A estos programas se les conoce como software. El hardware tiene toda la capacidad y potencial de hacer muchas cosas, pero por sí sólo no funciona adecuadamente ya que le hace falta el software que son los programas que al unirse con el hardware forman una unidad que orienta la capacidad de este último para realizar tareas específicas; ninguno puede vivir sin el otro, o en otras palabras, la razón de ser de uno es compenetrarse con el otro. Algo parecido pienso que sucede entre hombres y mujeres, siendo la mujer el hardware y el hombre el software, aunque podría ser al contrario. El punto es que ambos están hechos para coexistir y cumplir con funciones importantísismas de la especie y, como seres dominantes, también del planeta.

Hago esta consideración porque al observar las cosas que hoy en día vivimos, me doy cuenta de que no es la mujer la que de forma aislada se ha subvalorado, la que ha hecho que muchos valores se pierdan y la que ha permitido verse como un objeto sexual dentro de nuestra sociedad, sino que esto ha sido una creación conjunta entre hombres y mujeres. Si bien la mujer tiene la capacidad y la infraestructura fisiológica y espiritual (como el hardware en el computador) para transformar su entorno, esta capacidad ha estado orientada de forma conjunta con el hombre (tal vez el software), quien al no darse cuenta de su función y del verdadero valor femenino, ha guiado todo este potencial con el único propósito de satisfacerse a sí mismo y encontrar en las relaciones socioafectivas con el otro género una oportunidad de placer inconsciente y un negocio lucrativo (¿tal vez un virus? jiji). La mujer sola no decidió ser machista, ni ser discriminada, ni ser tratada como objeto sexual. Ella simplemente ha sido víctima de una mala asociación con el hombre y del hecho mismo de que debe encajar con él para poder activar esa fuerza transformadora humana, que así como ha tenido el potencial de deteriorar varios frentes sociales, así mismo podría hacer de esta sociedad un paraíso terrenal. 

Tal vez queda duda sobre qué tan real es esa unión de los géneros y qué tan verídico es que la acción femenina esté guiada por la esencia masculina y viceversa. Para responder a ello quisiera preguntar ¿Qué hay usualmente en la cabeza de una mujer cuando actúa? ¿En qué piensa usualmente cuando se viste sexy? ¿Qué motivación siente para salir de rumba? ¿Qué motivación tiene para la vanidad y estar bonita? ¿Para qué estudia y trabaja? ¿Después de conseguir el éxito académico y laboral, cuál es su segundo objetivo en la vida (para muchas es el primer objetivo)? Y por parte del hombre ¿Qué lo motiva a salir de rumba? ¿En qué termina invirtiendo su dinero? ¿En qué se la pasa pensando constantemente? ¿Para qué se perfuma y se preocupa por su aspecto personal? ¿Qué pensamiento ronda en su cabeza cuando va a un lugar nuevo, o a estudiar o trabajar?

Naturalmente a todas las preguntas anteriores pueden tener muchas respuestas diferentes. Pero quiero invitarlos a que nos sesguemos un poco en una de las respuestas posibles a esas preguntas. Desde mi punto de vista, muchas de esas preguntas tienen detrás algo que ver con las personas del sexo opuesto. O nada más pensemos en aquellas mujeres que se visten de tal forma que puedan exhibir sus senos, o sus piernas y en general muchas de las partes sexualmente llamativas. ¿Será que si los hombres no existieran o no tuvieran esa fijación por la mujer como objeto sexual, entonces las mujeres seguirían exhibiendo su cuerpo de la forma en que actualmente lo hacen? ¿Hasta qué punto toda acción femenina tiene en el trasfondo una motivación relacionada con los hombres? ¿Hasta donde las modas, el maquillaje y en general la vanidad están influenciados por el género opuesto? Seguramente algunas mujeres dirán que una buena parte de la vanidad está orientada a impresionar a otras mujeres. Pero yo me pregunto: ¿Para qué compiten entre ellas? ¿No será para ser  preferidas por los hombres? Seguramente más de una dirá que no. Pero sólo quiero dejar la inquietud, para que ustedes puedan analizar mejor qué tanto las personas pueden estar conscientes o inconscientes en la toma de decisiones o las actitudes ante las situaciones influenciados por las personas del sexo opuesto.

Igual pasa con los hombres. Muchos se perfuman y perfeccionan su apariencia personal pensando en las mujeres. ¿O a caso no se han fijado en el concepto detrás de la campaña publicitaria del desodorante AXE? No creo que sea coincidencia que inviertan tantos millones en un concepto semejante si no tuviera alguna relación con la realidad. Así como tampoco creo que sea mucha coincidencia que sea de los desodorantes más vendidos ;) ... y creo que nadie va a negar que muchos de los hombres que van a rumbas van en plan de levante; o que si se perfuman es para que a las niñas les huela bien. Yo me pregunto: ¿Cuántas veces al día un hombre piensa en mujeres? ¿Cuántas veces al día una mujer piensa en hombres?

Al menos en el mundo animal sucede que tanto colorido y tanto acicalamiento está usualmente orientado a la necesidad de reproducción de la especie. Tal vez no seamos la excepción. 

Una vez planteada la posibilidad de pensar en esa compenetración de géneros, en esa energía transformadora como una asociación (llave y cerradura) entre las esencias masculina y femenina, vale la pena reflexionar sobre qué es lo que hace que tanto mujeres como hombres estén tan influenciados entre si. ¿Por qué una persona piensa tanto en alguien del sexo opuesto? ¿Por qué las personas del otro género nos impacta nuestra existencia? Además de ser seres sociales, me atrevería a pensar que esa gran influencia que se ejerce entre géneros está muy relacionada con la parte sexual. Gústenos o no seguimos siendo animales y la necesidad de reproducción es algo latente en nuestra especie así como lo es en el resto de las demás. Este es un hecho que en lugar de hacernos sentir vergüenza, rechazo o asco, debe hacernos felices; qué maravilloso es unir la parte que nos hace animales con la que nos hace humanos; la mente, la inteligencia y los sentimientos deben estar en armonía con nuestra parte animal y específicamente con nuestra sexualidad. 

Me atrevo a pensar que el sexo es uno de los elementos que más influencia las relaciones socioafectivas entre géneros opuestos, aunque hoy en día también surge entre personas del mismo sexo. He escuchado psicólogos que afirman que muchas de las relaciones afectivas como la amistad están permanentemente alimentadas por una atracción sexual que en muchos casos es inconsciente. No quiero generalizar y decir que todo interés por el otro debe tener un componente sexual directo. Pero creo que no sería muy desacertado pensar que la mayoría de las relaciones afectivas si tienen ese interés sexual así sea a un nivel inconsciente. Teniendo en cuenta esto, es importante crearnos una consciencia sobre cómo dirigir y gobernar la sexualidad de forma adecuada, aprovechando que como seres humanos tenemos esa posibilidad. Dado que nuestras acciones deberían enfocarse, entre otras cosas, al desarrollo intelectual, afectivo, mental, espiritual y físico, vale la pena aprovechar una de las fuentes energéticas más vitales que poseemos para desarrollarnos en esos aspectos: la sexualidad.

En lo que queda de este escrito, que espero no esté adormeciendo al lector, plantearé algunas ideas sobre cómo aprovechar la energía sexual en pro del desarrollo personal en varios de sus afluentes que considero más importantes. Parte de lo que expondré a continuación está inspirado la inteligencia emocional y en especial en una conferencia a la que asistí de Héctor Afanador, como en el año 2003 aproximadamente.

Nosotros como seres humanos sociales debemos desarrollarnos en varios aspectos de nuestra naturaleza humana y animal. Voy a resaltar cinco componentes que podríamos llamar formas de canalizar nuestra energía creativa, que están relacionados con cinco formas diferentes de desarrollarnos (ver figura 1): Componente intelectual, espiritual, físico, artístico y sexual. Seguramente hay más componentes que hacen parte de nuestro ser, sin embargo quiero mencionar estos cinco porque considero que son los más generales y evidentes incluso para las personas incrédulas. 


Figura 1 - La energía creativa


La figura 1 nos ayuda a pensar en nuestro ser como un recipiente contenedor de una energía infinita que es la que llamaré energía creativa; es la energía que podemos canalizar para desarrollamos de manera constructiva en los cinco aspectos mencionados. Ahora imaginemos que ese recipiente en donde yace nuestra energía creativa tiene cinco conductos y por cada uno la energía se transforma en acciones relacionadas con cinco aspectos diferentes de nuestra esencia. Entonces por cada conducto sale la energía para desarrollarnos espiritual, física, intelectual, artística y sexualmente respectivamente. 


Cuando una pareja de novios se constituye, es usual que quieran compartir muchas cosas, sin embargo he visto una tendencia general a los acercamientos sexuales como la prioridad. Usualmente el sujeto que insinúa constantemente dichos acercamientos físicos es el hombre, aunque en otras relaciones también se da en la mujer o ambos. Lo cierto es que en la mayoría de los casos que he observado, una vez la pareja explora ese contacto sexual, muchas cosas se desvanecen y las relaciones se debilitan,  condenándose a acabarse. Yo creo que no es desconocido para muchos de ustedes ver cómo una gran porción de las relaciones afectivas se crean por un interés físico de atracción sexual y una vez la pareja se explore en ese campo, entonces el interés se pierde y se separan. A veces pasa que uno de los dos queda lastimado porque podría haberse enamorado y no pensaba únicamente en esa atracción física, por lo cual el otro actuó de forma egoísta. 

Considero que esa es una problemática bastante común hoy en día y si bien en parte se justifica dado que es un reflejo del aspecto animal que conforma al ser humano, moralmente creo que debería ser deslegitimado dado que va en detrimento de nuestra condición humana, especialmente la parte que nos diferencia de los animales. No digo que haya que reprimir todo deseo carnal y que no sea correcto sentir atracción sexual por otra persona. Simplemente que teniendo en cuenta nuestra naturaleza humana, debemos hacer gala de ello y conducir nuestras energías de forma adecuada y constructiva. Les aseguro que tanta promiscuidad que se ve en nuestra sociedad, al final no construye sino que destruye.


La propuesta

Uniendo todo lo expuesto anteriormente, me lanzo a proponer algo para que usted lo piense, este es también un consejo útil para la audiencia juvenil que comienza a construir su sexualidad, para que lo haga de una forma consciente pero sin dejar de sentir o tener que renunciar a una total libertad. Análogamente, lo que quiero proponer no es una dieta para dejar de comer cosas, sino una dieta para comer de todo pero en un orden adecuado que permita una mejor nutrición. ¡Jovencitas y jovencitos del mundo! para quienes son algo idealistas y al mismo tiempo conservadores o tradicionalistas, no se sientan mal cuando al conocer a alguien del sexo opuesto sientan una terrible atracción física y sexual. Eso es normal y hasta necesario, además de ser maravilloso. Sin embargo piensen que esa atracción y ese deseo sexual es una de las cinco maneras para liberar esa energía creativa de la que ya hablé, por lo cual no deben menospreciar las otras cuatro maneras de liberación de dicha energía. Entonces, y siguiendo con la analogía, dejen el postre para el final ;) . 

El gráfico 1 expuesto anteriormente va a ser la base y guía para determinar las falencias de una relación. Evidentemente plasmé 5 formas de expresar esa energía creativa, pero cada cual es libre de hacer su propio esquema incluyendo otras áreas que considere importantes. Ahora sí prosigo con la propuesta o consejo para hombres y mujeres:

Salgan con su pareja a hacer ejercicio y desarrollen esa parte física que es muy importante para el desarrollo humano. ¿Qué tal si ambos comparten un deporte en común? A veces se da que ambos les gusta el tenis, o la natación, el baloncesto, etc... ¿No suena rico salir a practicar un deporte con la pareja? Aunque sea para verla en pantaloneta o vestido de baño... jejeje

Comenten sobre libros y lecturas que hayan hecho o incluso lean un libro juntos. Otra opción es que cada uno lea algo y al final socializan la lectura y desarrollen esa parte intelectual que también es vital para el desarrollo de la persona. ¿Por qué no compartir algún logro académico, alguna reflexión, una idea para la tesis o un ensayo hecho para alguna materia? Conocer la manera en que la pareja argumenta, piensa y se desenvuelve en ámbitos intelectuales es otra hermosa manera de conocer su interior y aprender a amarla.

Si ambos tienen las mismas creencias religiosas o filosóficas sobre la vida, entonces compártanlas y miren que conexiones nuevas pueden hacer y cómo pueden ayudar a que su pensamiento espiritual trascienda un poco más. ¿Cuántas parejas comparten una misma creencia o religión? Los que son católicos, pues vayan a misa juntos y comenten sobre el sermón del padre. Para los Cristianos también pueden ir a compartir una tarde en una iglesia o alabanza al señor. Y así no tengan religión, ¿Por qué no charlar sobre la vida? ¿A caso no causa curiosidad saber si la pareja cree en Dios? ¿Qué pensará mi pareja sobre la vida después de la muerte o sobre la creación del mundo? Tantas cosas a nivel filosófico y religioso que pueden compartirse. Incluso así cada uno tenga un pensamiento y creencias opuestas, ¿No es interesante que cada uno comparta su postura?

¿Qué tal pintar un cuadro juntos? Para quienes gustan del arte, ¿Por qué no compartir una tarde de expresión artística? La música, pintar, las artesanías, etc... ir a un museo, conocer sitios históricos y artísticos de la ciudad. Buscar en Internet y compartir estilos artísticos. Nada más el simple plan de compartir la música que más nos mueve con nuestra pareja es una forma de sensibilizarnos y compartir algo de nuestra expresión artística. Muchas veces hasta se pueden mezclar los planes, ya que el novio o la novia podría practicar patinaje artístico y esa es otra manera de compartir no sólo el deporte sino su sensibilidad hacia el arte. Así mismo para quienes son escritores en donde para muchos es un ejercicio intelectual, también pueden encontrarse posibilidades artísticas.

Desarrollen todas estas actividades, y las que se les ocurra, juntos y al final ahí si desfoguen su energía creativa en el campo sexual, cuando sean merecedores de estar el uno con el otro. Cuando después de compartir todas esas cuatro facetas y sepan con quién es que se van a acostar, entonces ahí si háganlo. Después de las entradas y el plato fuerte, un rico postre no se puede resistir ;) .... Si dejan el aspecto sexual para el comienzo, seguro que no tendrán ánimos de hacer las demás cosas. En cambio si lo dejan para el final, siempre tendrán energías para hacer todo. 

Ahora bien, no se trata únicamente de dejar lo que se supone es más bueno para el final. No es un ordenamiento de prioridades insulso. ¡NO! Esto en realidad es una oportunidad de comenzar a adquirir consciencia. ¿Imaginan de qué forma se puede llegar a adquirir consciencia siguiendo el orden propuesto? Tal vez a primera vista no es claro para algunos, pero el verdadero sentido de dejar la expresión sexual para lo último es que forza a que la pareja primero comparta y se desarrolle en diversas facetas y campos de nuestro desarrollo para que comiencen a conocerse en cosas que son muy importantes y no pueden dejarse a un lado. De tal manera que al final, cuando vayan a tener una relación sexual, no se están acostando únicamente con la persona que les gustó a primera vista, sino que a esa imagen ya se han adherido muchas más características que se pusieron al descubierto durante el desarrollo de las actividades físicas, artísticas, intelectuales y espirituales que compartieron previamente. Dicho compartir no es cuestión de unas horas o de un día. Es todo un proceso que podría tardar días y hasta semanas. Entonces eso ya hace que la relación sexual comience a parecerse a hacer el amor y no simplemente tener sexo. 

Otra razón importante por la que es bueno tener en cuenta lo que les digo, es que después de la relación sexual, seguramente el interés por la otra persona no se desvanece, ya que hay un conocimiento más profundo de la pareja. La idea es que después de canalizar la energía creativa de forma sexual, vuelvan a comenzar el ciclo, tal vez no en el mismo orden, pero si traten de volver a compartir y desarrollarse en las cuatro facetas restantes antes de volver a pensar en la expresión sexual de la energía creativa. 

Aprovechen esa energía primero en construirse interiormente en los diversos campos y en conocer a su pareja en diferentes contextos. Si todos los jóvenes de este planeta siguieran esta receta, que a propósito es bastante amplia ya que en cada uno de los cinco ingredientes hay toda la libertad posible, las relaciones afectivas serían diferentes y nos dejaríamos de ver como objetos sexuales los unos a los otros. Si se dan cuenta, esta es una construcción mutua entre hombres y mujeres, que bien articulada, puede transformar esta sociedad. Esta, para mí, es la conjugación perfecta entre llave y cerradura que abrirá las puertas de una nueva sociedad. Un manejo adecuado de la sexualidad repercutirá necesariamente en todos los aspectos de nuestras vidas.

Con esta receta de cocina afectiva evitaremos que muchas personas se indigesten, es decir, que lloren por culpa de la infidelidad y por sentirse utilizados, porque nada más imaginen lo que una pareja de novios va a sentir y la forma en que se va a percibir el uno al otro luego de compartir todas estas actividades. Considero que eso despierta un conocimiento profundo por la otra persona y una compenetración espiritual muy grande que va a imposibilitar que esa simple atracción física sea la que coordine las acciones, sino que con el tiempo lo que va a primar cada vez más es el amor y la comprensión.


El consejo

Para terminar, debo añadir que si bien todo cambio social que se quiera realizar en el campo que he tratado es una construcción conjunta entre hombres y mujeres, hay que aceptar que ustedes las mujeres tienen el haz bajo la manga. Ustedes tienen dos armas muy poderosas: su esencia femenina y el control de su propia sexualidad. La esencia femenina es algo innato que siempre han tenido, de lo que ya hablé en el Capítulo 1, y que se ha subvalorado. Su sexualidad es algo que actualmente mueve masas, ya que el mundo gira al rededor de dos cosas: el sexo y el dinero. 

Aquí les va un consejo para las mujeres. Una forma de comenzar a cambiar toda esta podredumbre es mediante un manejo inteligente de su sexualidad para “controlar”, o mejor, canalizar el potencial del hombre y tratar de contagiarlo con su esencia femenina antes de que acceda a sus cuerpos y en general antes de que tengan relaciones sexuales. Canalizar la energía creativa en las cuatro alternativas distintas al sexo expuestas anteriormente, no significa que con eso ya estén listos para ir a la cama. Tanto el hombre como la mujer deben merecer el acto sublime del amor. ¡Mujeres! Por favor, si no se sienten plenas, si no están con toda la disposición ¡NO TENGAN RELACIONES! ¡Hombres del mundo! Si su pareja no está en las mejores condiciones afectivas o psicológicas ¡NO LAS OBLIGUEN A TENER RELACIONES! El sexo no es un simple masturbadero; el sexo es el intercambio sublime de energías y el espacio sagrado del amor.

Aunque aquí rompo mi promesa de no hablar mal de los hombres en este escrito, igual quiero decir cuan patéticos se ven muchos hombres cuando su pareja no accede a tener relaciones y ellos a penas dicen cosas como: “¿es que no me quieres?”, “Demuéstrame que me amas”, “Si me amaras aceptarías acostarte conmigo”. ¡Que idiotas! Yo mejor les digo: si ustedes las amaran a ellas respetarían que ellas no quieran acostarse con ustedes!!!! Si ustedes las amaran, se comportarían de tal manera para hacerse merecedores de un acto tan sublime!! Pero las mujeres no se quedan atrás en el grupo de los patéticos, cuando se comen ese cuento de que tienen que acostarse para demostrar que los aman. El amor sincero de una mujer no se debe poner en duda. Mujeres, acuéstense por amor!! no se rebajen al intercambio vacío de placer y ya. No se rebajen a complacer a los hombres pasando por encima de los sentimientos e ideales propios.

Sé que muchos pensarán que lo que acabo de decir es basura, ya que para muchos el sexo es simplemente placer y ya. Para muchos consumidores de la pornografía, el sexo es una simple y deliciosa manera de obtener placer. Nunca diré que no se debe buscar placer en las relaciones sexuales, por el contrario, no existe actividad más placentera que el sexo. Simplemente que si se deja a un lado el amor y todo el intercambio energético que hay al rededor del sexo, entonces estaremos subestimando y subvalorando todo el potencial que tiene esta actividad. Estaremos cuestionando a la naturaleza al insinuarle que toda esa maquinaria biológica y espiritual que ha construido para la trascendencia de nuestra especie, la estamos utilizando como un simple mecanismo de aberración mental. ¡Además que este planeta no necesita porn stars! Ya que de ellos abundan las sociedades y las cosas no parecen mejorar. Lo que este planeta necesita es gente que de verdad parezca que superaron la etapa de ser animales en celo y enaltezcan esa capacidad humana que tenemos. Gracias al amor podemos trascender. Y no sólo me refiero al amor de pareja sino en general al amor hacia todas las cosas. Algún día publicaré un artículo sobre el amor.

Una vez el hombre sea consciente del valor que las mujeres tienen y por ende la respete, ahí si puede pensar en compartir esa sexualidad más directa a través del sexo, ya que él estará en mejores condiciones mentales y espirituales de acceder al cuerpo femenino, que es el templo de los más sublimes deseos trascendentales. De lo contrario absténganse, porque terminará lastimándolas, utilizándolas y Dios no quiera, embarazándolas. Sobra decir lo que significa un embarazo no deseado, y más aún, después de un acto de simple utilitarismo.

Nosotros como hombres tenemos que adquirir esta consciencia en la batalla por la dignidad humana. A pesar de que las mujeres juegan un rol primordial en la sociedad, nosotros también tenemos nuestro papel fundamental, además que recuerden que somos parte de la fuerza transformadora humana. Nosotros también tenemos que sembrar esta conciencia no sólo en otros hombres sino también en mujeres. A veces siendo hombres nos resulta difícil influenciar otros hombres en estos campos. Tal vez esa tarea dejémosela a la mujer. Pero podemos hacer mucho por tantas mujeres resabiadas que van por la vida sin saber cuan grande es su valor y dejándose pisotear y ensuciar por el egoísmo y la inmoralidad de otros. La esencia de esas mujeres nos pide a gritos que intercedamos y despertemos en ellas esa chispa divina que las haga conscientes de su naturaleza auténtica, de su valor como mujeres y del papel tan importante que tienen en la sociedad. Les aseguro que por cada mujer que recobre su consciencia, estaremos ayudando indirectamente a más de un hombre y de paso, estaremos aumentando las posibilidades de que hayan hogares hermosos en el futuro.


Muchas gracias por vuestra atención y perdonad mi redacción....  me salió en verso...

viernes, 17 de octubre de 2008

Maldita vanidad...

¿Me pregunto, por qué la vanidad siempre me gana las batallas? ¿Será que algún día le ganaré la guerra?

Para no extenderme mucho narraré una historia que refleje mi punto y mi desasón:

Un día, muy enamorado estaba, salía de la universidad después de una larga jornada de clases. La tarde era preciosa, tenía una tonalidad rojiza y vivaracha que reflejaba la calidez del sol en el agua y las hojas de los árboles. Yo caminaba por el centro  de la ciudad de Bogotá, exactamente por las aguas, escuchando los sonidos ambientales de una tarde apaciguada y tranquila en medio de la ciudad. Niños jugando, pájaros en pleno cantar, personas hablando, zapatos caminando, y algunos buses y vehículos recorriendo su camino. Todo olía a miel y reflejaba la luz de un atardecer eterno y renovador.

¡Pero qué idea genial se me ha ocurrido! Esta es la tarde ideal para confesarle mis sentimientos a la bella doncella de corazón dulce que tiene conquistado mi ser.

Miré el reloj y era la hora perfecta; ella salía en ese instante de clases y unas 4 cuadras separaba nuestras existencias. Así que la llamé y le propuse que nos viéramos, porque necesitaba decirle algo importante. La respuesta de ella fue: hay no! hoy no. No te imaginas en las fachas en las que estoy! 

Yo entiendo que si llamo un domingo a las 9 de la mañana o un día de descanso cuando la gente se viste con vestiduras estrambóticas y extrañas, pues vaya y venga. Pero ella acababa de salir de la U!!! se supone que uno sale a la calle, a estudiar o trabajar en las "fachas" adecuadas para que otros nos vean. Además que yo como la conocía, ella siempre andaba bien presentada. Esto era más un asunto de vanidad y detalle.

Yo pensé que era una broma, que era una forma de excusarse porque tal vez por modestia quería insinuar que no estaba vestida de la manera en que le gustaría estarlo para verse conmigo. Sin embargo insistí ya que esa era la tarde ideal; no veía la hora de ver ese atardecer hermoso reflejado en su mirada de amor y en su piel de ambrosía. Pero ella se mantenía inmóvil en su apreciación y ciertamente hablaba en serio. Ese día fue imposible persuadirla para que se viera conmigo. 

¡Estábamos a 3 cuadras, una declaración de amor en una tarde perfecta y no nos pudimos ver, no lo puedo creer!

¿Qué tienen los desconocidos que pasan por la calle, los compañeros de la U, los profesores y todas las personas que te vieron hoy y tuvieron la dicha y oportunidad de verte y compartir contigo, que no tenga yo y no pueda verte? - le pregunté a ella con una nostalgia que comenzaba a invadir mi alma como una mancha de tinta negra que cae en un vaso con agua cristalina.

Las mujeres son preciosas tal y como vinieron al mundo... y me indigna que ellas tengan que depender de unos trapos o de unas pinturas para sentirse lindas... además las mujeres tienen un cuerpo y una belleza que trasciende cualquier cosa material! Pero no, el valor lo da un vestido o un maquillaje. Eso de verdad me indigna hasta las entrañas!!!!

Y aunque ha sido la única vez que la vanidad ha impedido que pueda sublimar una intención de amor de esa manera, no ha sido la primera ni última vez que ha impedido que sucedan momentos valiosos y especiales.

Hoy quería verme con una amiga a la que quiero mucho. Ambos andamos tan ocupados que cuadrar un momento para vernos es casi imposible. Pero hoy había un pequeño espacio como de 30 minutos para vernos. Aunque eso me implicaba hacer un esfuerzo extra para desplazarme hasta donde ella estudia, pero igual yo iba a poner esa cuota de mi parte para verla. Pero no fue posible porque ella estaba en unas fachas!!!!. Que terrible, ella estuvo todo el día en su lugar de trabajo, todos la vieron así, ahora sale a la calle y muchos la verán así, irá a la universidad y muchos podrán verla y compartir con ella... pero yo que quería compartir un momento especial y estoy con ella por su interior y esencia, no pude verla!!! otra vez la vanidad me juega una mala pasada :( :'( 

Quisiera conocer una mujer que ponga su inteligencia y sus sentimientos por encima de su vanidad...

sábado, 23 de agosto de 2008

A cerca de los escritos

Es importante aclarar que todos mis escritos son una postura personal, a mi juicio realista y consciente, sobre los temas tratados. Sin embargo NO son sólo cosas que se me han ocurrido de la nada; varias de ellas son el producto de estudios diversos y experiencias propias y ajenas. No son comunes las citaciones en esta clase de escritos míos ya que al final de cuentas estoy dando mi percepción sobre las cosas. Es misión del lector creer o no creer, contrastar mis palabras con su vida y decidir si aplica o no mis consejos. Sólo puedo decir que puedo dar ejemplo de vida con todas las cosas que escribo, por lo tanto predico y aplico.

También quiero decir que estoy abierto a diálogo para quienes quieren ahondar en algunos temas o hacer preguntas, sugerencias, etc... para ello abrí el siguiente correo en gmail: oskitar.repillo@gmail.com siéntanse libres de escribir allí lo que deseen.

Mi objetivo principal con estos escritos, además de compartir una postura personal sobre aspectos de la vida, es poder iluminar con palabras sinceras y amorosas a todos quienes su sensibilidad y orgullo les permita pensar diferente y quieran hacer una mirada reflexiva sobre sus vidas.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Capítulo 1 - El valor de la mujer


Yo me pregunto ¿qué tan conscientes somos del valor que tiene la mujer? Si miramos a nuestro alrededor, la manera en que se comportan hombres y mujeres, cómo los hombres tratan a las mujeres, cómo las mujeres se tratan a sí mismas, si miramos de qué manera ha surgido la famosa liberación femenina y cómo todo esto está moldeando nuestra sociedad, no sólo podemos darnos cuenta de que estamos cayendo en una degeneración en varios sentidos, sino que además se evidencia la principal problemática de este escrito: no estamos valorando a las mujeres como debe ser; y peor aún, las mismas mujeres no se valoran a sí mismas.

Vamos por partes. ¿Cómo se comportan los hombres con las mujeres? Me he fijado en la forma en que muchos de los hombres se expresan cuando ven a una mujer: “Huy, aguanta”, “está buena”, “mamacita”, “Que culo tan rico”, “Está rica”, etc... son apelativos que hacen referencia al físico y al atractivo sexual femenino. ¿A caso la mujer es una máquina de placer? Lamentablemente para muchos sí lo es. Incluso para quienes a la pregunta anterior responden: “No, la mujer es más que sexo”, sin embargo muchos de esos hombres, 5 minutos después de decir eso están viéndole el trasero a la primera mujer atractiva que pase y pensando en lo rico que lo haría con ella.

Ellas mismas permiten estar con hombres que las tratan de esa manera. Y fomentan esa visión a través de la vanidad, de los vestuarios insinuantes y algunas actividades sociales que son por excelencia los lugares de la promiscuidad.

¿Cuántas mujeres son ascendidas en el trabajo por tener atributos sexualmente llamativos? ¿Cuántas mujeres son tenidas en cuenta porque están "ricas"? Y esta valoración por el físico no sólo se da en términos de atracción positiva, o sino preguntémonos: ¿Cuántas mujeres NO son ascendidas por feas o no tener un atractivo sexual?


Seguramente muchos pensarán que esto es normal. Pero aquí no quiero discutir si es normal o no. Lo que quiero es hablar de cuál es el valor de la mujer y contrastarlo con lo que usualmente se ve en la atmósfera social materialista y animalezca.

Las mujeres son de los seres más hermosos que habitan la faz del planeta. Hay otros seres hermosos también, pero en este escrito sólo hablaré de la mujer. La esencia femenina está colmada por una capacidad magistral para amar. Estoy convencido de que la mayoría de los hombres, incluso los más rompe-corazones se han dado cuenta de la capacidad que tienen las mujeres para enamorarse, entregarse, para querer a una persona y darlo todo por amor. Se tilda a las mujeres de sentimentalistas, muchas veces como una manera peyorativa de referirse a un defecto femenino. Cuan suma ignorancia hay entre las personas que menosprecian y confunden una amplia capacidad de amor y de entrega con un sentimentalismo insignificante.

La esencia femenina es tan hermosa, que nada más con esa capacidad de amar que acabo de mencionar pueden transformar su alrededor. Un hombre bueno, pero sobre todo inteligente, que pueda detectar el potencial que hay detrás de dicha capacidad de amor femenino, puede darse cuenta de que allí se encuentra la clave de la armonía y la felicidad en pareja; allí se encuentra el material divino con que se construye un hogar y se crían unos hijos sanos. ¡Pero que va! Los hombres, en cuanto a mujeres se refiere, sólo piensan en sexo y placer. ¿Con hombres así, qué posibilidades de hogares sanos habrá en un futuro?

Pero el tesoro femenino que alberga este planeta no para aquí. Además de esa capacidad de amor que todo lo puede, las mujeres tienen un amplio compromiso, una alta fidelidad y una sublime fuerza biológica que irradia su luz kilómetros a la redonda.

Para quienes creen que soy un idealista mentiroso al decir que las mujeres son fieles, tal vez porque en la práctica se han encontrado con mucha infidelidad de parte de ellas, pues yo les digo que esas mujeres infieles son una consecuencia de la NO valoración femenina. Por culpa de hombres infelices que por falta de inteligencia terminaron rompiendo más de un corazón, muchas mujeres dejaron de creer en el amor. Sin contar con las que se volvieron lesbianas porque los hombres con su comportamiento inspiran menos que asco. Pero claro, su esencia es tan hermosa y poderosa, que tuvieron que soportar muchos golpes, muchos desamores, muchas infidelidades y muchos desprecios de los hombres para finalmente caer en el lado oscuro de la realización humana y sexual.

Antes mencioné la fuerza biológica femenina y quiero explicar un poco más a qué me refiero. Yo les pregunto a los hombres: ¿Por casualidad nunca han sentido que con sólo ver a una mujer espectacular el tiempo se congela, el corazón aumenta su velocidad, el sentimiento fantasioso de estar en el cielo se vuelve tan real y el deseo de que ese instante perdure eternamente no se tarda en surgir? ¿Cuántas veces se ha escuchado de hombres decir, que a primera vista quedaron completamente enamorados? ¿Cuántas veces esa atracción femenina, esa energía especial ha ocasionado peleas entre machos, locuras de hombres enamorados y hasta perversiones psicológicas en aquellos que nunca podrán tener a esa mujer?

La mujer por naturaleza es un ser muy completo y hermoso. Reuniré todo lo dicho anteriormente en una sola entidad más algún agregado. Las mujeres tienen un sentido del amor insuperable, tienen una capacidad inmensa de compromiso y fidelidad, tienen debajo de sus corazones la clave de la felicidad en pareja y la formación de hogares preciosos. Adicionalmente son seres inteligentes y con amplias capacidades físicas e intelectuales. Encima de todo, su naturaleza biológica despierta los deseos más profundos y escondidos de los hombres; incita a la procreación y el perfeccionamiento físico y espiritual de la especie. En ellas converge todo anhelo masculino, toda obra de inspiración amorosa y propósito de muchos hombres visionarios inteligentes. Todo el conjunto de mujer ha sido la inspiración de la humanidad, de los poemas más sentidos, de la organización de la sociedad; es tan inmenso ese poder, que hasta originador de guerras ha sido.

¡Hombres! Por favor, abran los ojos. Tengan presente que las mujeres que muchas veces irrespetan al verlas como simples objetos sexuales, serán las madres del futuro; serán las futuras esposas. ¿Les gustaría que a su madre la vieran como objeto sexual y la determinaran sólo para llevarla a la cama y después dejarla utilizada y con el corazón roto? Sé que a muchos no les gustaría eso, es más, a nadie le gusta que se metan con la mamá. ¿Entonces por qué se meten con las futuras mamás de otros? Y para quienes ya han vivido eso y tiene madres que han sufrido el flagelo de la inmoralidad afectiva y física, ¿Por qué siguen repitiendo la historia y causando el mismo daño a otras mujeres ( futuras madres )?

Ahora bien, una vez mencionado parte del encanto femenino, sobra mencionar el poder que ellas tienen en esta sociedad. Es un poder altamente constructivo, pero que si no se canaliza adecuadamente, podría ser muy destructivo. La mujer por naturaleza es creadora de vida, plasmadora de mentes, es motor de superación y de sublimes anhelos masculinos. Es uno de los pilares de la vida y realización humana.

He sabido de investigaciones en colegios, donde se ha evidenciado que las niñas tienen un alto poder sobre los hombres, al punto de que de ellas depende que ellos se peleen o no. Si las niñas asienten una actitud agresiva, los hombres con más ímpetu son agresivos. Si las niñas reproban los comportamientos agresivos, los niños se abstienen de pelear. ¿Se dan cuenta, nada más desde el colegio, cuánta violencia se evitaría, y así como la violencia, cuántas actitudes destructivas se evitarían si las mujeres ejercieran ese poder? Ese debe ser un poder al servicio de la educación masculina. Los hombres son hermosos, y algún día hablaré sobre su esencia, sin embargo son un complemento ideal para la mujer, y como complemento, tenemos muchas cosas que aprender de ellas.

Yo llevo varios años aprendiendo de la esencia femenina y les confieso que la vida se torna hermosa. ¡Hombres y Mujeres del mundo! Muchas veces he escuchado un discurso patético para justificar la promiscuidad que versa: “La vida es para disfrutarla al máximo. La idea de estar con varias personas es gozar y sentir mucho placer.” Hay otro discurso no menos patético que versa: “Ahora que estoy joven aprovecho para estar con varias personas. Después cuando tenga cierta edad, llegará el momento de ajuiciarme y tener una relación estable”. Cuando estas personas se refieren a estar con varias personas, hacen referencia a la promiscuidad; estar cada 8, 15 o 30 días con alguien diferente. Debo confesar que ambos razonamientos son una muestra enorme de ignorancia y de falta de estímulo a la inteligencia, por no decir otra cosa. Los siguientes párrafos los dedicaré a sustentar mis afirmaciones al respecto.

La promiscuidad tiene muchas desventajas. Por una parte debilita la fuerza de voluntad; al estar con varias personas en períodos cortos de tiempo, hace que sea más fácil caer en tentaciones como la infidelidad. Una fuerza de voluntad débil es una oportunidad de oro para que entren vicios y la vida se vuelva un poco menos digna. Entre más personas llevemos a la cama, más probabilidades habrá de que seamos padres sin desearlo, más probabilidad habrá de que padezcamos de alguna enfermedad venérea. Entre más personas llevemos a la cama en períodos cortos de tiempo, más probabilidades tenemos de que el sexo pierda su encanto, más probabilidades de que la vida se perciba más superficial y queramos explorar otras formas de placer, generalmente nocivas para la psiquis y el alma.

La época de niñez y juventud son las épocas donde más cosas aprendemos sobre la vida, es la época en la que nos formamos la moral, la ética, las buenas costumbres, la voluntad, etc. ¿Es posible que alguien que duró 15 años siendo promiscuo e infiel, por aquello de que está gozando la vida, pueda llegar a tener una relación estable en el futuro? Aunque posible si es, pero es poco probable. Una persona que se acostumbró a no tener fuerza de voluntad y a tener relaciones clandestinas y vivir en infidelidad le costará mucho trabajo resistirse a una tentación cuando formalice una relación. Más aún, de tanto probar relaciones, tal vez la pareja que escoja como estable, no lo/la llene lo suficiente ya que el acto de estar con pareja se volvió tan mecánico y repetitivo, que al final se desvanece el encanto de estar con alguien, o en otras palabras, el encanto que prevalece es el de tener a alguien nuevo a cada rato. Esto tiene parte de su explicación en la biología del ser.

Conocer a alguien nuevo y vivir historias afectivas de atracción y sexo genera la secreción de adrenalina, testosterona y otras sustancias más que hacen que se sienta esa emoción y haya una disposición sexual animal adecuada para la copulación. Después de un tiempo, esas sustancias se nivelan y disminuyen, y con ellas, también ese deseo y entusiasmo. Pero cuando eso pasa, la persona promiscua ya está conociendo a otra pareja y se vuelve a iniciar este ciclo biológico estimulador. Como esto es un ciclo repetitivo y constante, el organismo comienza a volverse adicto a esas sustancias y como toda adicción, surge la necesidad de exponerse al la sustancia adictiva, en este caso la adrenalina por ejemplo, y por eso la persona se vuelve dependiente de estar conociendo cada vez a alguien diferente para poder tener su dosis personal (claro está, que no siempre se es consciente de ello). Entonces me pregunto, ¿será que una persona así tiene altas probabilidades de formar un hogar estable? Lo dudo.

Por eso es que creo que los hombres debemos educarnos sexual y afectivamente desde que tenemos una corta edad; si fortalecemos nuestra fuerza de voluntad desde siempre, si valoramos a las mujeres desde siempre, si tratamos de crecer como personas y tener relaciones afectivas hermosas, todo esto sin importar la edad, seguramente tendremos altas posibilidades de formar hogares hermosos en el futuro. Sin contar con que disfrutaremos más la vida que quienes creen que la disfrutan con la promiscuidad. Hay una simple razón por la que ellos no la pueden disfrutar al máximo: siempre tendrán la ansiedad de querer conocer a alguien nuevo, además de estar enviciados a ciertas sustancias biológicas del organismo. Razón suficiente para vivir ansiosos y nunca sentirse plenos, porque siempre tendrán esa necesidad ;) .. en cambio quienes aprenden a disfrutar del amor, vivirán plenos y sin ansiedades por periodos prolongados y por ende, vivirán más felices y sentirán más placer :).

Con respecto del placer, yo sólo quiero escribir un pequeño diálogo que tuve con una niña promiscua que se quedó sin palabras al darse cuenta de todo de lo que se ha perdido por buscar hombres promiscuos y con esto finalizo este escrito para sembrar una reflexión.

Oskitar: ¿Cuando tu besas a un niño que te gusta en una fiesta, sientes rico verdad ?
Marcela: Si claro, se siente deli.
Oskitar: ¿Ahora me pregunto qué sientes cuando besas a alguien que no sólo te gusta mucho sino que a demás amas?
Marcela: Uff, se siente mucho más rico, obvio.
Oskitar: ¿Si es más rico y sientes más placer cuando compartes con alguien a quien amas, entonces por qué eres promiscua? ¿Por qué dices que eres promiscua para disfrutar la vida, cuando sabes que se disfruta más cuando es con amor?
Marcela: Mierda, no me había puesto a pensar en eso...